Un vídeo deepfake que aguanta el movimiento

Sube un clip y un rostro nítido. El vídeo deepfake vuelve a resolución completa y con el audio original intacto, sin instalar nada.

Vídeo deepfake desde MP4 o MOVCada fotograma se procesa por separadoAudio original intactoCon consentimiento, sin contenido sexual
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Un vídeo deepfake es el mismo trasplante de rostro que harías sobre una fotografía, repetido una vez por fotograma y sostenido después a lo largo del tiempo. La segunda mitad es la difícil. Una imagen fija solo tiene que convencer por sí sola; un vídeo deepfake tiene que convencer y además coincidir con los veintinueve fotogramas que lo rodean, porque el ojo perdona el detalle blando mucho antes que una mandíbula que salta un píxel entre fotograma y fotograma.

La aritmética se deduce de ahí. Un clip de diez segundos a treinta fotogramas por segundo son trescientos trasplantes independientes, y por eso un vídeo deepfake se mide en minutos donde una foto se mide en segundos, y por eso el tiempo de render sigue al número de fotogramas y no al tamaño del archivo. A sesenta fotogramas por segundo el trabajo se duplica para la misma duración, así que recortar hasta el plano que sostiene la idea es lo más útil que puedes hacer antes de lanzar un vídeo deepfake.

Tú aportas un clip en MP4 o MOV y una imagen fija nítida del rostro que quieres dentro. La detección, el alineado de puntos, el ajuste de luz, la mezcla de bordes y la recodificación ocurren aquí. El audio pasa intacto, así que un vídeo deepfake cambia la cara y nada más: sin clonación de voz y sin sincronización labial. No se instala nada, no hace falta GPU propia y lo que subes nunca entra en un conjunto de entrenamiento.

Qué cambia en un vídeo deepfake cuando la entrada es metraje

Cada fotograma con su propio pase

No hay una trayectoria interpolada hacia delante desde el primer fotograma. Cada fotograma de un vídeo deepfake se detecta, se alinea y se mezcla por separado, así que un corte seco en mitad del clip no descarrila la secuencia y un rostro que sale de plano y vuelve se recupera limpio en lugar de emborronarse en el hueco.

Estabilidad en los giros de cabeza

En cuanto el sujeto gira, el modelo pierde geometría que tenía un fotograma antes y debe reconstruirla. Ahí es donde se rompe un vídeo deepfake flojo: la mandíbula nada, el nacimiento del pelo respira, la cara entera late una vez por giro. Sostener la identidad a lo largo de la rotación es la señal que el espectador registra primero en un vídeo deepfake.

El audio no se toca

Un vídeo deepfake aquí cambia la cara y nada más. El sonido original se vuelve a escribir sin modificar y al mismo nivel, así que la interpretación que grabaste es la que conservas. Sin clonación de voz, sin síntesis de habla y sin sincronización labial: la boca sigue la toma que se registró.

Resolución completa, audio intacto

El archivo vuelve al tamaño de fotograma que subiste, sin degradado a calidad de vista previa y con el audio original intacto. La recodificación es el único coste de calidad de toda la cadena, y se mantiene tan ligera como permite el formato para que un vídeo deepfake no salga peor que el metraje que entró.

Sin instalar, sin GPU, sin cola

Todo el proceso del vídeo deepfake corre en nuestro hardware. Ninguna aplicación de escritorio que configurar, ningún peso de modelo que descargar, ningún entorno de Python que romper, ninguna cola. Subes desde una pestaña del navegador y descargas el clip terminado desde la misma página.

Cómo hacer un vídeo deepfake

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Recorta el clip primero

Elige los pocos segundos que sostienen la idea y recorta hasta ellos antes de subir nada. Cada fotograma que conservas es un fotograma que el modelo procesa, así que un corte ajustado de ocho segundos se convierte en un vídeo deepfake terminado mucho antes que la escena entera.

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Sube un rostro nítido

El origen es una imagen fija, no un clip: una toma frontal, con los dos ojos visibles y la mandíbula despejada. Ese único fotograma fija la identidad de cada fotograma del vídeo deepfake que viene después, así que la nitidez aquí se multiplica por cientos.

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Renderiza y luego revisa

La mayoría de los clips termina entre uno y cinco minutos según el número de fotogramas. Reproduce el resultado despacio antes de nada: un vídeo deepfake que parece impecable en pausa todavía puede temblar en movimiento.

Tres pasos, y el primero es el que más pesa. Si un vídeo deepfake vuelve inestable, la respuesta casi siempre es un plano de origen más estable, no un segundo render del mismo metraje.

Cuándo el metraje gana a la fotografía

Un vídeo deepfake es un formato, no un propósito. Estos son los trabajos donde el metraje en movimiento justifica el tiempo extra de render, y todos ellos caen dentro de las reglas de consentimiento que verás más abajo.

Diálogo y planos de reacción

Una cara que habla, parpadea y reacciona transporta mucho más que un retrato, y por eso un vídeo deepfake impacta más que una imagen fija cuando funciona y falla más ruidosamente cuando no. Toma corta y cámara fija.

Material de casting y de presentación

Los equipos de casting necesitan ver a un actor moverse antes de comprometerse. Un vídeo deepfake tosco responde en cinco minutos lo que un fotograma conceptual pintado solo insinúa, mucho antes de que nadie firme un contrato.

Remontajes y crossovers de fans

Recolocar a otro protagonista en una escena, terminar un reel de cosplay, montar el tráiler que nadie financió. Recorta al plano que sostiene el chiste: el vídeo deepfake cuesta lo mismo de un modo u otro, pero tu tarde no.

Clips verticales cortos

Nueve segundos en vertical son una fracción de los fotogramas que exige una escena completa, así que el render es rápido. Casi todo el trabajo de vídeo deepfake para redes vive en esa duración.

Enseñar a detectar los montajes

Periodistas, docentes y equipos de confianza y seguridad necesitan ver los artefactos en movimiento para reconocerlos. Hacer un vídeo deepfake y mirar dónde se rompe es más rápido que cualquier explicación, y por eso el entrenamiento de detección usa material generado.

Trabajar con el metraje, no contra él

El número de fotogramas es todo el modelo de coste

La unidad de trabajo de un vídeo deepfake es el fotograma, no el segundo y desde luego no el megabyte. Un clip de doce segundos a veinticuatro fotogramas por segundo son doscientos ochenta y ocho trasplantes de rostro independientes; esos mismos doce segundos rodados a sesenta son setecientos veinte. Los dos archivos pueden pesar lo mismo en disco y el segundo tarda dos veces y media más. Cuando decidas qué subir, cuenta fotogramas y no segundos: es la única cifra que predice lo que va a tardar un vídeo deepfake.

Eso convierte el recorte en la decisión con más palanca que tienes. Casi todo el metraje sostiene su idea en unos pocos segundos rodeados de material que nadie necesita, y cada fotograma sobrante es tiempo de proceso gastado para nada. Corta primero y renderiza después. Como guía aproximada, diez segundos de vídeo deepfake vuelven en torno a un minuto, un minuto entero de metraje tarda varios, y más allá de un par de minutos conviene separar los planos que de verdad piensas usar.

Por qué parpadea un vídeo deepfake barato

El parpadeo no es un problema de mezcla, que es justo lo que lo hace tan persistente en las herramientas que lo tratan como si lo fuera. Viene de la detección. En un puñado de fotogramas la cara está movida, girada de más o medio en sombra, el detector no la registra con confianza, esos fotogramas pasan sin tocar y el vídeo deepfake estrobea. Un fotograma sin cambiar de cada treinta es invisible en pausa y clamoroso en movimiento, porque la visión humana está construida para notar el cambio en el tiempo mucho más que el detalle dentro de una sola imagen.

Las tres causas fiables son el desenfoque de movimiento de una cámara que se mueve o de un giro rápido, los perfiles cerrados donde un ojo desaparece detrás de la nariz, y la sombra que cruza la cara cuando el sujeto atraviesa una luz. Las tres son propiedades del metraje y no del modelo, y por eso un plano estable y bien iluminado da un vídeo deepfake estable al primer intento y una toma a pulso con luz mezclada casi nunca lo consigue, por muchas veces que la repitas.

Revisa el vídeo deepfake como lo haría un montador

Mira el vídeo deepfake a un cuarto de velocidad antes de juzgarlo, y comprueba cosas concretas en un orden fijo en lugar de mirar el fotograma entero. Primero el nacimiento del pelo, durante un giro: ahí termina la máscara de mezcla y ahí se anuncia un halo o un borde duro. Después los ojos en un parpadeo, luego los dientes al hablar, luego la costura del cuello mientras la cabeza se mueve, y por último las orejas, que los modelos suavizan hasta formas que no sobreviven a un perfil.

Lo último es la entrega. La plataforma a la que subas el archivo lo recodificará otra vez, y la compresión castiga precisamente el detalle de alta frecuencia alrededor de un borde mezclado. Un vídeo deepfake que aguanta en tu reproductor puede desarrollar bloques visibles alrededor de la mandíbula después de pasar por una red social, así que exporta con la máxima calidad permitida y deja que sea la plataforma la que reduzca.

Elegir metraje que un vídeo deepfake pueda usar

La imagen fija de origen merece más atención de la que sugiere su tamaño. Un fotograma nítido y frontal — los dos ojos visibles, sin gafas de sol, sin micrófono cruzando la barbilla, iluminado de frente y no con una luz dura lateral — fija la identidad que hereda cada fotograma del vídeo deepfake. Una referencia blanda o de tres cuartos no empeora un poco el resultado: empeora todos los fotogramas por igual.

El clip de destino de un vídeo deepfake se juzga por cómo se comporta la cara a lo largo del tiempo, no por cómo se ve en un fotograma cualquiera. Vigila que la cara no encoja según el sujeto se aleja, que no pase una mano o una taza por delante, y que no haya una segunda persona a la que el detector pueda saltar. Un plano donde la cara mantiene el tamaño, sigue despejada y pertenece a una sola persona da un vídeo deepfake utilizable mucho más a menudo que un plano más bonito que incumpla cualquiera de las tres condiciones.

  • Recorta al único plano que sostiene la idea antes de renderizar el vídeo deepfake
  • Prefiere cámara fija: el desenfoque a pulso es la causa principal del parpadeo
  • Mantén la cara a un tamaño útil durante todo el clip, no solo en el primer fotograma
  • Usa una sola imagen fija, nítida y frontal como rostro de origen del vídeo deepfake
  • Evita tomas donde una mano, un micrófono o el pelo crucen la cara
  • Repasa el vídeo deepfake terminado a un cuarto de velocidad antes de publicarlo

Reglas que se aplican a todos los clips

El contenido sexual y pornográfico en vídeo deepfake está prohibido aquí. No desaconsejado, ni reservado a un plan superior: prohibido, filtrado en el propio modelo y motivo para perder el acceso de la cuenta que lo intente. No hay ajuste, nivel ni rodeo que convierta un vídeo deepfake sexual en algo permitido, y la prohibición se aplica sea o no famosa la persona representada, porque las imágenes íntimas sin consentimiento son el daño con el que esta tecnología más ha destruido.

La segunda regla es de presentación. Un vídeo deepfake publicado como edición evidente es parodia, comentario o trabajo de fan, y las tres cosas son legítimas. Ese mismo archivo publicado como grabación auténtica es un engaño, y ya es ilegal en un número creciente de jurisdicciones: las leyes de integridad electoral, las de imágenes íntimas sin consentimiento y los derechos de imagen lo alcanzan, y la lista de países que lo persiguen crece cada año. Etiqueta el metraje editado como editado, consigue los derechos de imagen antes de cualquier uso comercial y cuenta con que atenderemos las retiradas que pidan las personas representadas.

Preguntas frecuentes sobre vídeo deepfake

¿Cuánto tarda en renderizarse un vídeo deepfake?

Entre uno y cinco minutos para la mayoría de los clips. Lo que cuenta es el número de fotogramas, no el tamaño del archivo: diez segundos a treinta fotogramas por segundo son trescientos pases y suelen volver en torno a un minuto. A sesenta fotogramas por segundo, el mismo vídeo deepfake tarda el doble.

¿Qué puedo subir y cuánto puede durar el clip?

MP4 o MOV hasta 100MB para el metraje, y una imagen fija de hasta 10MB para el rostro de origen. No hay límite duro de duración dentro de ese presupuesto, pero los clips largos son más fotogramas: recortar el vídeo deepfake al plano que necesitas siempre sale más rápido.

¿Cambia la voz?

No. La pista de audio se vuelve a escribir intacta y al nivel original. Un vídeo deepfake de esta herramienta es solo un trasplante de rostro: sin clonación de voz, sin síntesis de habla y sin sincronización labial, así que la boca sigue la interpretación que se grabó.

¿Por qué parpadea mi vídeo deepfake?

Porque el detector pierde la cara en algunos fotogramas. El desenfoque de movimiento, un perfil cerrado y la sombra que cruza el rostro son los tres culpables habituales, y los tres vienen del metraje y no del modelo. Un plano más estable y mejor iluminado arregla un vídeo deepfake que parpadea; volver a renderizar el mismo clip no.

¿Hay marca de agua? ¿Qué pasa con mis archivos?

Los renders gratuitos llevan una pequeña marca de aideepfake.io y una suscripción activa la retira; el interruptor está en la herramienta, etiquetado antes de que subas nada. El clip vuelve a la resolución que subiste en todos los planes. Tu referencia de rostro y tu metraje producen ese render y nada más: no van a datos de entrenamiento, no se revenden y no se publican. El vídeo deepfake que hagas aquí sigue siendo tuyo.

¿Puedo hacer contenido explícito o pornográfico?

No. El contenido sexual en vídeo deepfake está prohibido de forma absoluta, filtrado en el propio modelo y motivo de pérdida inmediata del acceso. Ningún plan, ajuste ni petición al soporte cambia eso, y se aplica a cualquier rostro, famoso o no.

¿Es legal hacer un vídeo deepfake?

Depende por completo de lo que hagas con él. La parodia, el comentario, la investigación y el trabajo de fan claramente etiquetado están ampliamente protegidos. Hacer pasar un vídeo deepfake por grabación auténtica es un engaño y ya es ilegal en un número creciente de jurisdicciones, igual que el material sexual y el uso comercial de la imagen ajena sin autorización.

Herramientas relacionadas

El mismo motor que hay detrás de esta herramienta de vídeo deepfake, apuntado a otro tipo de material de origen.

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